Una pequeña historia detrás de YouMind

Hoy en día, pasamos horas navegando por un sinfín de videos de YouTube, tuits y publicaciones de Instagram, solo para darnos cuenta de que todo ese tiempo no produjo nada de valor real. Es como comer una bolsa de papas fritas cuando tienes hambre: momentáneamente satisfactorio, pero en última instancia insatisfactorio.
El otro día me senté y me pregunté qué significa realmente para nosotros esta constante sobrecarga de información. Vivimos en un mundo de FOMO, siempre navegando, siempre consumiendo. Pero mientras buscaba una respuesta, un recuerdo de la infancia afloró y silenciosamente ofreció su sabiduría.
Cuando era niño, me encantaba cocinar con mi abuela. Ella me pedía que la ayudara con tareas sencillas: lavar verduras, picar ajos. Notó mi curiosidad y un día me confió la tarea de preparar un plato yo solo. Seguí sus instrucciones, imité sus movimientos y de alguna manera terminé con algo delicioso. Me sentí orgulloso y feliz.

Ese primer plato encendió algo en mí. Con el tiempo, aprendí a cocinar más, a experimentar, a confiar en mis instintos. Después de graduarme, empecé a vivir solo y a cocinar para mí. Nunca me pareció una tarea. Cocinar se convirtió en una alegría tranquila, un pequeño acto de creación que me trajo paz. Puede que no tenga el emplatado o el sabor de un chef con estrellas Michelin, pero la sensación de logro que sentí fue real, y ninguna experiencia en un restaurante podría igualarla.
Desde el auge de internet, nos hemos convertido en incansables consumidores de contenido. Leemos, navegamos, olvidamos. ¿Pero qué pasaría si cambiáramos el guion? ¿Y si usáramos todo este contenido no solo para consumir, sino para crear? Una hermosa patata sigue siendo solo una patata, hasta que la enjuagas, la hierves, la sazonas y la conviertes en algo cálido y satisfactorio. Lo mismo ocurre con las ideas. Solo se vuelven significativas cuando haces algo con ellas.
La creación es el acto que conecta los puntos. Es cómo emerge el significado. Podrías aprender más escribiendo un párrafo que leyendo diez artículos. Esa es la filosofía detrás de YouMind: construir una herramienta que te ayude a enamorarte de la escritura, de la creación, de dar forma a tus propios pensamientos en algo real.
Una vez que empiezas, ya no estás a la deriva. Eres un marinero con un remo. Estás dirigiendo tu propio rumbo. Tú eres tu propio barco, y YouMind es tu remo. Tú eres tu propio chef, y YouMind es tu cocina.
