A mis amigos que lloran la pérdida de lo que más amaban hacer: los entiendo perfectamente. Yo empecé a programar como un pasatiempo; mis primeros acercamientos fueron en la secundaria, cuando descubrí la etiqueta <marquee>. Desde aquel feliz hallazgo, no pude dejar de crear cosas, de trastear y de esperar con ansias la emoción de resolver el siguiente problema. Me pasaba horas analizando cada línea de código, dándole vueltas a cómo hacer que mis programas fueran más elegantes, más eficientes e incluso más hermosos.
Creo que @thorstenball lo resumió mejor que nadie:
«El oficio de escribir código desaparecerá. Sí, todavía hay zapateros italianos por ahí. Pero mírate los pies».
Como beneficiarios de la IA, se lo debemos todo a quienes vinieron antes que nosotros: a las personas que descubrieron, diseñaron y construyeron el conocimiento y la civilización en la que hoy vivimos y sobre la que seguimos creando. Solo tienes que mirar a tu alrededor. Incluso las cosas más cotidianas y comunes cobraron vida gracias a alguien apasionado por resolver un problema. Esas mismas personas son las que hoy lamentan haber perdido esa sensación tan tangible de resolver algo usando nada más que sus propias manos y el conocimiento levantado sobre hombros de gigantes.
Programar ha muerto, pero al mismo tiempo sigue vivo en los pesos de los modelos que usamos hoy, en los frameworks con los que construimos y en los lenguajes de programación con los que escribimos. No deberíamos juzgar a quienes están de luto, porque les debemos absolutamente todo. Y sin embargo, mientras otros lloran, nosotros también podemos celebrar. Personalmente, como programador autodidacta, me entusiasma muchísimo pensar que más gente descubrirá la alegría de construir cosas. Aunque resulte tentador creer que automatizar la programación es el final del camino, yo pienso que es un nuevo comienzo: una nueva generación de programadores usará el lenguaje natural para expresar sus intenciones y objetivos, y creará cosas más rápido y con mayor calidad de la que jamás podríamos lograr a mano.
Puede que ahora mismo no parezca posible. Pero estoy convencido de que lo será. Los creadores que usen IA sí van a construir cosas que antes nos resultaban imposibles.
https://x.com/ariccio/status/2103324315219275780
¡Y esa abundancia será gloriosa! Si acaso, siento más amor por la programación que nunca. Lo que antes estaba limitado por mis propias habilidades, ahora puedo hacerlo realidad si logro dar con las palabras exactas, con los prompts y el contexto adecuados para guiar a un agente hacia esa visión que tengo tan clara en la cabeza.
Así que, mientras algunos dicen «qué ganas de ver lo que construyes» sin sentirlo realmente, yo quiero creer que muchos de nosotros estamos genuinamente emocionados por ver de qué serán capaces las personas que nunca habían experimentado la alegría de crear algo.
¡No veo la hora de ver lo que vas a construir!





