Las personas que logran resultados tienen una mayor capacidad para seguir haciendo las cosas obvias de manera constante, en lugar de tener un talento especial.
Saludos, puntualidad, preparación, cortesía, confirmación.
Quienes menosprecian estos fundamentos suelen tener un sentido de arrogancia, pensando:
"Soy una excepción."
"Estaré bien haciéndolo así."
Pero los verdaderos expertos nunca descuidan lo básico.
Incluso Cao Cao, siendo un héroe en tiempos de caos, se comportaba como un funcionario capaz en tiempos de paz.
Se dice que incluso Oda Nobunaga mostró total cortesía frente a Saito Dosan.
Napoleón Bonaparte también valoraba la disciplina como joven oficial.
No está mal ser transgresor.
La individualidad puede ser un arma.
Pero si insistes en que "soy especial" mientras no logras hacer ni lo básico y no obtienes resultados, eso es solo inmadurez.
Gracias por leer este largo artículo.
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@rennakameguro