“Esto es lo que nadie entiende. Si ganas, seguro que pierdes.”
Esta es la “Ley del Más y el Menos” de la que habló Akihiro Miwa en el programa Aura no Izumi.
Del mismo modo que la Tierra tiene luz y sombra, yin y yang, y el sol y la luna, todo en este mundo se sostiene sobre un equilibrio entre lo positivo y lo negativo. Por lo tanto, si ganas algo, inevitablemente perderás algo.
Aunque a menudo se toma como un concepto espiritual, este fenómeno en realidad puede explicarse en gran medida a través de la investigación psicológica.
De hecho, hay investigaciones que demuestran que las personas que ganaron grandes premios de lotería volvieron al mismo nivel de felicidad que tenían antes de ganar apenas un año después.
En este artículo, desglosaré la Ley del Más y el Menos a partir de cuatro teorías psicológicas.
Cuando termines de leer, verás con claridad la verdadera naturaleza de esa sensación de “ganar algo pero no sentirte satisfecho”.
1. Los ganadores de lotería volvieron a su nivel de felicidad original al cabo de un año
Primero, veamos el núcleo de la Ley del Más y el Menos: la idea de que “la felicidad no dura aunque ganes”.
En 1978, el psicólogo Philip Brickman y otros investigadores publicaron un estudio del que todavía se habla hoy en día.
El equipo de investigación comparó estos tres grupos:
- 22 personas que ganaron grandes premios de lotería
- 29 personas que sufrieron parálisis a causa de accidentes
- 22 personas del público general que no experimentaron ni lo uno ni lo otro
El sentido común diría que los ganadores serían los más felices y las víctimas de accidentes, las más desdichadas.
Sin embargo, los resultados fueron diferentes.
No había diferencias significativas en los niveles de felicidad entre los ganadores de lotería y el público general.
Además, en comparación con el público general, los ganadores sentían significativamente menos alegría por las pequeñas cosas cotidianas. Hablar con amigos, desayunar, ver la televisión: ya no podían disfrutar de estos placeres ordinarios como antes.
Los investigadores señalaron dos razones:
Una es el “efecto de contraste”. Como comparan todo con la intensa experiencia de ganar, las alegrías cotidianas se perciben apagadas.
La otra es la “habituación”. Los seres humanos se acostumbran inevitablemente a cualquier alegría nueva que adquieren.
Ganaste algo grande. A cambio, perdiste la capacidad de apreciar las pequeñas cosas.
Esto es exactamente lo que describe la Ley del Más y el Menos.
Métodos de práctica
- Sobre todo después de lograr un gran resultado, cuenta conscientemente las pequeñas alegrías cotidianas.
- Cuestiona la premisa de que “seré feliz si consigo esto”.
- Mantén un pilar de satisfacción distinto de “ganar”, asumiendo que tu nivel de felicidad acabará volviendo a la línea base.

2. Desde el momento en que lo ganas, se convierte en algo que podrías perder
La Ley del Más y el Menos plantea otro punto importante: quienes ganan más cargan con más ansiedad.
Esto también puede explicarse desde la psicología.
La “teoría de las perspectivas”, publicada en 1979 por el premio Nobel Daniel Kahneman y el psicólogo Amos Tversky.
En ella quedó demostrado el rasgo humano de la “aversión a la pérdida”.
Los seres humanos sienten el dolor de perder algo con más del doble de intensidad que la alegría de ganar la misma cantidad.
¿Qué efecto tiene este rasgo en alguien que ha adquirido algo?
Cuando no lo tenías, no podías perderlo. Pero desde el momento en que lo tienes, se convierte en “algo con potencial de perderse”. Y el dolor de la pérdida se siente con el doble de fuerza que la alegría de la ganancia.
Ganas estatus y nace el miedo a perderlo. Ganas dinero y temes que disminuya. Ganas belleza y temes envejecer.
Cuando Miwa-san dijo que “quienes tienen poder experimentan soledad”, puede explicarse por esta estructura.
Ganar algo y cargar con el miedo a perderlo vienen de la mano.
Métodos de práctica
- No pienses que la ansiedad que sientes al ganar algo es “anormal”. Es una característica estándar del ser humano.
- Comprueba con regularidad si tienes demasiadas cosas que te hagan sentir “si pierdo esto, se acabó todo”.
- Cultiva conscientemente cimientos que no se tambaleen aunque pierdas cosas (salud, relaciones, confianza en ti mismo).

3. Lo que se define por comparación con los demás nunca te satisfará
Entonces, ¿por qué hay cosas que “no satisfacen aunque se ganen” y otras que sí?
El economista Robert Frank lo explica dividiendo los bienes en dos tipos:
Bienes posicionales y bienes no posicionales.
Los bienes posicionales son cosas cuyo valor se determina por comparación con los demás: ingresos, títulos, tamaño de la casa, pertenencias de marca.
Los bienes no posicionales son cosas cuyo valor se determina al margen de la comparación: salud, tiempo libre, amor, buenas relaciones.
Frank planteó un famoso experimento mental.
Pregunta en qué mundo preferirías vivir:
- A: Tu casa tiene unos 370 metros cuadrados, pero la de tus vecinos tiene unos 560 metros cuadrados.
- B: Tu casa tiene unos 280 metros cuadrados, pero la de tus vecinos tiene unos 185 metros cuadrados.
En términos de tamaño absoluto, A es más grande. Sin embargo, muchas personas eligen B.
En otras palabras, las personas basan su satisfacción en “si es más grande que la de quienes les rodean”, más que en el tamaño en sí.
Y el problema de los bienes posicionales es que siempre hay alguien mejor. Como el valor se determina por comparación, la satisfacción no tiene fin. Por mucho que ganes, siempre aparece un nuevo punto de comparación.
Muchas de las cosas que la Ley del Más y el Menos describe como “insatisfactorias a pesar de haberse ganado” son bienes posicionales.
En cambio, los bienes no posicionales, como la salud, el tiempo libre y el amor, no requieren comparación. Por eso su satisfacción dura más.
Métodos de práctica
- Intenta clasificar lo que persigues actualmente en bienes posicionales o no posicionales.
- Perseguir bienes posicionales no es malo en sí mismo. Solo hazlo sabiendo que “no hay línea de meta”.
- Aumenta conscientemente la proporción de tiempo y dinero que dedicas a los bienes no posicionales.

4. En el momento en que lo consigues, se convierte en algo de lo que no puedes desprenderte
La Ley del Más y el Menos también tiene la vertiente de “quedar atado a lo que has ganado”.
Esto se explica por el “efecto de dotación”, propuesto por el economista conductual Richard Thaler.
Existe un experimento famoso.
Se divide a los estudiantes en dos grupos. A un grupo se le da una taza y se le pregunta: “¿Por cuánto la venderías?”. Al otro grupo no se le da nada y se le pregunta: “¿Por cuánto la comprarías?”.
Es la misma taza. Sin embargo, el precio de venta que fijaban quienes la tenían era aproximadamente el doble del precio de compra que ofrecían quienes no la tenían.
En cuanto las personas adquieren algo, empiezan a valorarlo más de lo que realmente vale. Por eso no pueden soltarlo.
¿Qué ocurre cuando este efecto se instala?
Te aferras a un trabajo que no te encaja. Continúas una relación que no funciona. Intentas proteger un título que ya ha cumplido su función.
Cuanto más ha ganado una persona, más cosas tiene que proteger y más difícil le resulta moverse.
La idea de la Ley del Más y el Menos de que “quien gana estatus queda atado a él y pierde su libertad” puede explicarse en gran parte por este efecto de dotación.
Métodos de práctica
- Con las cosas que sientes que no puedes soltar, pregúntate: “Si tuviera que comprar esto ahora, ¿lo pagaría a ese precio?”.
- Comprueba si estás tomando decisiones basándote únicamente en “porque ya he construido todo esto hasta ahora”.
- Reserva tiempo con regularidad para revisar lo que posees desde una perspectiva de base cero.

5 patrones comunes en “las personas sacudidas por la Ley del Más y el Menos”
- Sentir un vacío inexplicable justo después de lograr algo grande.
- Tener un miedo intenso a perder lo que has ganado y gastar la mayor parte de tu energía en protegerlo.
- Tener metas determinadas casi por completo por la comparación con los demás.
- No poder soltar cosas que ya no encajan por el esfuerzo ya invertido.
- Temer vagamente que “si me vuelvo feliz, me pasará algo malo en la misma medida”.
Autoevaluación: 10 señales de que mantienes el equilibrio entre el más y el menos
- [ ] Puedo seguir disfrutando de los pequeños placeres cotidianos después de un gran logro.
- [ ] Puedo aceptar como natural la ansiedad que surge cuando gano algo.
- [ ] Tengo unos cimientos que no se tambalean aunque pierda cosas (salud, relaciones, confianza en mí mismo).
- [ ] Puedo clasificar lo que persigo en bienes posicionales y no posicionales.
- [ ] Tengo al





