Ser gay y ser feliz son dos factores que van absolutamente de la mano.
La persona que eres no debería interponerse en tu camino para encontrar amor, paz y plenitud en tu vida.
Tienes todo el derecho de mostrar públicamente a la persona que amas y cuidas sin una pizca de vergüenza, construyendo una vida que puedas llamar tuya sin ninguna duda.
Ser gay no detiene tu felicidad, en realidad inicia una nueva felicidad dentro de ti. Sé tú mismo y las personas adecuadas te amarán tal como eres... La relación adecuada tampoco te exigirá que seas alguien más... ¡mantente feliz siempre!!
BBBeing





