Creo que la gente no se cansa realmente cuando está ocupada.
Creo que el cansancio profundo viene de pensar constantemente en ti mismo sin tener tiempo para olvidarte de ti mismo.
Las personas se debilitan cuando se centran demasiado en sí mismas. ¿Estoy bien? ¿Hacia dónde voy? Estas preguntas son importantes, pero si te enfrentas a ellas constantemente, terminas dando vueltas alrededor de ti mismo mientras crees que estás reflexionando.
Por eso creo que necesitamos algo en lo que sumergirnos. Cuando estás inmerso, puedes distanciarte de ti mismo. Dedicarse a algo no es solo para la superación personal, sino también un acto para desprender la conciencia que está demasiado apegada a ti mismo.
Las personas que tienen energía incluso cuando están ocupadas no son solo fuertes físicamente; es porque tienen un lugar donde pueden olvidarse de sí mismas, separado del trabajo y la vida cotidiana. Quienes tienen ese tiempo no tienen que soportar todo el peso de la vida diaria.
La inmersión es el combustible para borrarte temporalmente y luego regresar.
Cuando estás absorto en algo, puedes escapar de la realidad, y gracias a ese tiempo, puedes volver a la realidad nuevamente. Al final, creo que los humanos son criaturas que siguen buscando algo a lo que dedicarse, sin importar cuánto tiempo pase.
Una vida sin algo en lo que sumergirse no es tanto aburrida como una vida sin un lugar donde escapar de uno mismo.
Creo que lo que enriquece la vida diaria es tener una cosa en la que puedas sumergirte tanto que te olvides de ti mismo.
La inmersión no es un lujo para quienes tienen tiempo libre, sino un refugio necesario para vivir.
Dirijo una membresía llamada "Thinking Gym" para personas que no han estudiado mucho.
Si te unes este mes, es permanentemente 500 yenes.





