Por qué quienes fueron criados por padres tóxicos muestran síntomas similares al TDAH: la neurociencia de un cerebro dañado
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TL;DR
La neurociencia revela que el estrés crónico derivado de una crianza tóxica puede provocar una disfunción en la corteza prefrontal y una reducción de la memoria de trabajo, lo que deriva en comportamientos similares al TDAH que, en realidad, son respuestas a traumas adquiridos.
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"¿Por qué no puedo concentrarme?" "Tengo que hacerlo, pero mi cuerpo no se mueve." "No pude controlar mis emociones y volví a explotar."
He recibido más de 3000 consultas de este tipo en los últimos 10 años. Y muchas de ellas comparten un trasfondo común: fueron "heridos" de alguna manera durante la infancia.
Lo que quiero escribir hoy es sobre la "relación entre el TDAH y el trauma". En concreto, el hecho de que las personas criadas por padres tóxicos pueden presentar síntomas muy similares a los rasgos del TDAH en la edad adulta. Esto no se debe a que "tu voluntad sea débil", "seas perezoso" o "te falte espíritu". El impacto que el cerebro recibió en la infancia se manifiesta como tu actual "dificultad para vivir".
El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo congénito. Los circuitos cerebrales implicados en la atención, la impulsividad y la hiperactividad funcionan de manera diferente a la mayoría desde el nacimiento. Esto proviene de los genes y del desarrollo cerebral fetal, y se dice que no tiene una relación directa con la forma en que uno fue criado. Esta es una premisa fundamental que debemos tener en cuenta.
Sin embargo, lo que viene a continuación es importante.
El cerebro cambia según el entorno
Existe un psiquiatra llamado Bessel van der Kolk. Ha estado a la vanguardia de la investigación del trauma durante más de 40 años y es reconocido mundialmente por ser el autor de "El cuerpo lleva la cuenta". Lo que dedujo de años de datos y experiencia clínica fue el hecho de que "el trauma no solo cambia la mente, sino el cerebro mismo".
Él dice: "Los comportamientos que llamamos 'TDAH' —es decir, hiperactividad, falta de concentración e impulsividad— pueden ser, en realidad, la respuesta del cuerpo al trauma en algunos casos".
Esta es una afirmación bastante impactante. Entre los niños diagnosticados con TDAH, puede haber "síntomas similares al TDAH causados por el trauma". En otras palabras, es posible que la función cerebral se haya transformado por un entorno familiar adverso —no de forma congénita, sino adquirida—, dando como resultado un estado casi indistinguible del TDAH.
Entonces, ¿a través de qué mecanismo ocurre esto? Permíteme explicarlo con cuidado.
La hormona del estrés 'cortisol' erosiona el cerebro
Cuando el cerebro de un niño se expone a un estrés agudo, el cuerpo libera adrenalina, desencadenando una respuesta de lucha o huida. Simultáneamente, se secreta la hormona del estrés cortisol. Esto no es un problema si es temporal. Es una respuesta biológica normal para que los humanos se protejan en situaciones de crisis. El problema es cuando "continúa de forma crónica".
Existe un concepto llamado ACE (Experiencias Adversas en la Infancia). Se refiere a diversas experiencias dañinas en la niñez, como abuso, negligencia y disfunción familiar. Múltiples estudios en este campo han revelado que el estrés crónico provoca un aumento anormal del cortisol, lo que lleva a la atrofia del "hipocampo", profundamente involucrado en la memoria y la cognición, y a la disfunción de la "corteza prefrontal", que maneja la toma de decisiones y el control emocional.
En términos simples, la corteza prefrontal es la "torre de control del cerebro". Es una parte muy importante que frena el impulso de "actuar impulsivamente ahora mismo", mantiene la atención, considera la prioridad de las cosas y calma las emociones.
¿Qué sucede cuando creces con esta corteza prefrontal dañada? No puedes suprimir los impulsos, no puedes concentrarte, tus emociones explotan fácilmente y eres olvidadizo. En otras palabras, aparecen las características mismas del TDAH.
Además, se ha informado que los niños que experimentaron ACE tienen un volumen menor de "materia gris" en múltiples regiones del cerebro. Esto no es solo una "herida del corazón", sino un "cambio estructural en el cerebro". Es un cambio físico, neurológico, que no puede descartarse como una "cuestión de sentimientos".
El concepto de 'estrés tóxico'
El estado creado por el estrés excesivo crónico se denomina "estrés tóxico". Crecer bajo padres tóxicos es exactamente un entorno donde este estrés tóxico se acumula crónicamente. Leer constantemente las expresiones faciales de los padres, estar perpetuamente tenso por miedo a una explosión y suprimir los propios sentimientos para salir del momento. Ese tipo de "estado de hiperactivación para la supervivencia" continúa durante muchos años.
Las hormonas del estrés que alcanzan niveles tóxicos pueden incluso matar neuronas en la corteza prefrontal. Una vez escuché la historia de una clienta de unos 30 años cuya madre era impredecible. Ella respiraba hondo antes de abrir la puerta principal todos los días, preguntándose con qué versión de su madre se encontraría. De adulta, sufría de quedarse en blanco en el trabajo y no poder concentrarse. Incluso estuvo a punto de ser diagnosticada con TDAH. Sin embargo, parecía más un estado de hiperactivación arraigado en la infancia que nunca se había desactivado. (No soy médico, así que no estoy calificado para diagnosticar.)
La crianza tóxica comprime la 'memoria de trabajo'
La "memoria de trabajo" es la capacidad de retener información en la cabeza mientras se realiza una tarea. En un cerebro traumatizado, esta memoria de trabajo se comprime crónicamente. Los recuerdos de trauma no procesados son como "aplicaciones ejecutándose en segundo plano", consumiendo recursos cerebrales.
Los expertos lo expresan así: El trauma es un estado en el que los recuerdos que permanecen sin procesar comprimen la capacidad cerebral utilizada a diario. La memoria de trabajo que debería estar disponible al 100% termina funcionando solo al 20-30%. Esto resulta en errores y falta de concentración indistinguibles del TDAH.
Un estudio en los Países Bajos reveló que los niños que experimentaron trauma complejo mostraban déficits significativamente mayores en la "Función Ejecutiva" —la capacidad de planificar, iniciar y controlar las emociones. El hecho de que las personas criadas por padres tóxicos vean afectada esta función ejecutiva debido al trauma crónico es un hecho respaldado por la investigación.
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