Hoy anunciamos SynthID Bio, un método para marcar y detectar proteínas diseñadas con IA, los componentes básicos de la vida.
Creemos que es la primera vez que la humanidad logra sintetizar proteínas diseñadas con IA que son funcionales y están marcadas al mismo tiempo. Se trata de un logro de ingeniería espectacular por parte de nuestros equipos de investigación de @GoogleDeepMind, pero también de una salvaguarda fundamental ahora que entramos en una era transformadora de la investigación biológica.
La IA generativa está ayudando a la comunidad científica a diseñar elementos biológicos novedosos, como proteínas funcionales, mediante sistemas como AlphaProteo y RFDiffusion, e incluso bacteriófagos. Esta potente tecnología podría transformar nuestra forma de desarrollar tratamientos eficaces contra enfermedades, pero también corre el riesgo de ser mal utilizada. Por ejemplo, las proteínas generadas por IA podrían burlar las medidas de control de bioseguridad que emplean las empresas de síntesis genética, además de amenazar con contaminar las bases de datos científicas compartidas.
Durante muchos años, mi equipo y yo en Google DeepMind hemos trabajado para garantizar que los modelos de IA sean seguros, desarrollando soluciones que ayudan a rastrear la procedencia de los resultados de la IA generativa. Nuestra investigación nos llevó a crear SynthID, la solución más avanzada del mercado, capaz de insertar marcas de agua imperceptibles en contenidos generados por IA —como imágenes, vídeos, audio y texto— sin afectar su calidad. Hasta la fecha, SynthID se ha utilizado para marcar más de 100 000 millones de imágenes y vídeos, así como más de 60 000 años de audio, y ya lo emplean varios de nuestros socios clave del sector, entre ellos OpenAI, NVIDIA y Kakao.
Adaptar SynthID al mundo biológico supuso un reto enorme. En el ámbito de las imágenes, los vídeos y el audio, lograr que la marca sea imperceptible implica tener en cuenta la percepción humana y evitar artefactos visuales o distorsiones acústicas. La biología es distinta. Una secuencia de proteínas no es solo una cadena de texto: es una entidad física que debe funcionar en el mundo real, con consecuencias biológicas tangibles. Las marcas de agua solo sirven si las moléculas resultantes conservan su función. En el caso de una proteína, esto significa plegarse, interactuar con los receptores celulares y relacionarse con otras moléculas exactamente igual que su equivalente sin marca de agua.
Con SynthID Bio, logramos un marcado eficaz preservando la actividad biológica. Desarrollamos técnicas para marcar tanto las secuencias de proteínas como las predicciones de sus estructuras tridimensionales. Nuestras exhaustivas pruebas con SynthID Bio demostraron que las moléculas marcadas funcionaban tanto en entornos biológicos como frente a dianas terapéuticas reales. En experimentos de laboratorio húmedo (wet lab), nuestras moléculas de unión marcadas también igualaron el éxito de sus equivalentes sin marcar, lo que confirma que nuestro sistema funciona tal como esperábamos.
Espero que SynthID Bio se convierta en una capa de verificación clave para rastrear diseños generados por IA. Al detectar automáticamente las proteínas creadas con IA, puede ayudar a los proveedores de servicios de síntesis a agilizar las lentas revisiones de seguridad manuales que hoy en día frenan investigaciones vitales.
SynthID Bio también contribuirá a preservar el patrimonio científico común. Avances como AlphaFold dependen de bases de datos públicas limpias, como el Protein Data Bank, que corren el riesgo de verse contaminadas por enormes volúmenes de predicciones generadas por IA. Al filtrar estas aportaciones mal clasificadas, SynthID Bio mantiene nuestras bases de datos compartidas y los algoritmos futuros precisos y libres de predicciones etiquetadas por error.
Seguimos mejorando SynthID y ampliándolo a aún más modalidades biológicas. Como primer avance, me entusiasma compartir que, en el marco de una colaboración en curso con el laboratorio Hie de la Universidad de Stanford y el Arc Institute, hemos ampliado SynthID Bio para marcar el genoma de un bacteriófago diseñado con Evo 2. Las primeras pruebas de laboratorio en cultivos bacterianos han demostrado que nuestros métodos de marcado pueden preservar la función del bacteriófago. Se trata de un hito inicial y de una prueba de concepto técnica muy prometedora, y esperamos poder compartir más detalles con la comunidad científica muy pronto.
Desarrollar estándares eficaces para determinar la procedencia biológica debe ser un proceso colaborativo. Al igual que hicimos con la base de datos de AlphaFold, estamos trabajando codo con codo con las comunidades científica y de bioseguridad para desarrollar estas tecnologías de forma conjunta. Como primer paso, publicamos nuestro artículo sobre la metodología, liberamos el código y los datos in vitro, y ponemos los pesos a disposición de la comunidad investigadora, para así aprovechar al máximo los beneficios de este trabajo en materia de bioseguridad.
Estamos entrando en una era en la que la biología deja de ser una ciencia puramente observacional para convertirse en algo que podemos diseñar de forma responsable. El marcado con marcas de agua no resolverá por sí solo los retos de la bioseguridad, pero es un paso importante hacia un mundo más seguro y resiliente. Estoy convencido de que no debemos medir el progreso únicamente por la complejidad de las estructuras biológicas que somos capaces de modelar ni por su impacto potencial, sino también por la previsión y la responsabilidad con las que guiamos estas capacidades cada vez más avanzadas.
Lee nuestro blog: https://deepmind.google/blog/introducing-synthid-bio/ y nuestro artículo técnico: https://www.nature.com/articles/s41586-026-10965-y





